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Teresa Galán I Arquitectura y Diseño Interior
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Los paralelismos entre el mundo de la moda y el de la decoración son innegables y la relación de ambas disciplinas con el mundo del arte también. Se trata de mundos en constante movimiento donde los profesionales buceamos para encontrar nuevas tendencias, a veces basadas en el pasado, otras en innovaciones de materiales, texturas o conocimientos que surgen gracias al avance de la tecnología.

En el mundo de la decoración de interiores buscamos que los espacios que constituyen nuestro hogar resulten armoniosos, agradables, cómodos, bellos y en ocasiones también sorprendentes. En el post de hoy analizamos cuatro de las tendencias que serán protagonistas en la decoración de este año y que nos darán mucho juego.

Decorando con entelados de pared

La decoración con telas en la pared no es algo nuevo, ya en la Edad Media los nobles decoraban sus castillos con tapices hermosos que daban calidez y adornaban las frías paredes de piedra. Quizás lo que sí es nuevo es el empleo de telas de algodón, que a veces pueden combinarse con fibra sintética, también de lana ya sea 100% natural o mezclada con fibra de vidrio, en definitiva se usan telas que no se deformen al ser estiradas y que tengan cuerpo y caída.

El trabajo con telas en las paredes es un trabajo limpio, seco, rápido y muy artesanal que garantiza la creación de espacios únicos y muy originales. Es especialmente práctico en paredes que tienen grietas y para solucionar problemas acústicos, pues la tela absorbe las ondas sonoras. Solo exige paredes que no tengan humedades y que sean lisas, por lo que es mejor no usar este sistema ni en cocinas ni en baños.

La decoración con entelados consigue espacios muy artísticos y cálidos, que denotan a la vez dinamismo y lujo y una sensación hogareña. Además, para aquellos a los que les preocupe la durabilidad podemos decir que pueden mantenerse bien más de 10 años con los cuidados apropiados.

Mezclando texturas

La mezcla de texturas es una forma muy original de enriquecer la decoración de un espacio. Se puede jugar con las diferentes texturas de paredes, suelos y elementos decorativos para conseguir variaciones con el ritmo, el volumen, el dinamismo y la dimensión del espacio. Se crean así entornos únicos, gracias al logro de efectos ópticos.

Por lo general, se toma un material como protagonista (el mármol o el granito suelen funcionar muy bien) que será el que abarque la mayor parte del espacio. No suele, de todas formas, ser conveniente que mezclemos más de 4 texturas o materiales diferentes. No debemos perder de vista que se trata de crear un efecto armónico, que tenga un ritmo y un volumen definidos. Debemos huir del caos que añade cosas sin sentido.

 

Jugando con el papel tapiz colorido

La gran variedad de papeles decorativos que existen en el mercado se han convertido en un paraíso para los decoradores, nos permiten jugar con colores y diseños casi infinitos. Los papeles de intenso colorido pueden convertirse por sí mismos en un eje focal que funcione como organizador y protagonista de todo el espacio. Podemos, por ejemplo, usarlos en un espacio pequeño, o una pared y combinarlo, en las otras tres, con un color neutro que proporcione el contraste adecuado.

Por sí mismo un papel de grandes flores, o de estilo tropical tipo acuarela que son tendencia, con tonos verdes, fucsia, rojos o azules pueden romper la monotonía y cambiar un ambiente, dotándolo de vistosidad y alegría, acompañado de muebles de colores neutros. Incluso se puede utilizar estos papeles tapiz para simular un cuadro en la pared.

Creando espacios amplios

Los espacios abiertos dan sensación de libertad. La tendencia para conseguirlos es unificar espacios, tirando algún tabique si es posible. Se busca un efecto más bien minimalista decorando con plantas y elementos dorados o color cobre.

Sin embargo, a veces esta apertura es difícil, pero podemos dar un efecto de mayor amplitud utilizando determinados efectos, como por ejemplo colocando espejos grandes en una pared que aportarán una mayor luminosidad. Colocando pocos muebles, mejor si tienen una doble función, de colores claros y pegados a las paredes. Creando estancias bien iluminadas en las que los puntos de fuga aparezcan despejados.

 

*Las imágenes incluidas pueden no corresponderse a artículos de Teresa Galán