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Teresa Galán I Arquitectura y Diseño Interior
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La semana pasada os hablábamos de nuestra fructífera visita a la Maison&Objets de París, volvimos cargados de ideas y podemos deciros que uno de los colores que más se quedó grabado en nuestras retinas fue el Millenial Pink.

Para ubicaros, si sois amantes del cine, probablemente hayáis visto la película “Gran Hotel Budapest”,  rodada en el 2014 por West Anderson, toda la película tiene un colorido excepcional, pero nosotros nos centramos en la icónica imagen de la fachada del hotel pintada de diversos tonos de rosa que contribuyen a darle un maravillosos aire retro kitsh y refleja muy bien la sensación que este color aporta a la decoración.

 

 

¿Qué es el Millenial Pink?

En el año 2016, Pantone nombró al Rose Quartz y Serenity como color del año. De repente, todo el mundo comenzó a hablar del Millenial Pink, denominado así por la generación de personas nacidas entre los años 80´y 90’, responsables de la proliferación de este color en su medio de expresión favorito, las redes sociales.

De hecho, el Millenial Pink también recibe el nombre de Tumblr Pink, porque es la red social preferida de los millenials para su expresión personal. Y si algo tiene el Millenial Pink es que es un color expresivo y que denota personalidad. Como color de moda, el Millenial Pink empezó a estar presente en todas partes, el mundo de la moda, el de la publicidad y también el de la decoración.

La controversia sobre cuál es su tono exacto llegó a prestigiosos periódicos, por ejemplo, The Guardian lo definió como “un tono pomelo de un salmón amelocotonado”. Mientras The New York Times decía “es un rosa irónico, un rosa sin belleza azucarada, es un no-color que no se compromete con nada, cuya cuasi fealdad es prueba de sus sofisticación”. Sin estar de acuerdo en el término cuasi fealdad, si tenemos claro que aporta sofisticación a los diferentes ambientes.

 

El Millenial Pink un tono neutro y actual

Como color, el Millenial Pink tiene un tono neutro con el que podemos perfectamente sustituir al blanco, y lograr ambientes cálidos y personales a la par que elegantes. Es un color que fomenta la comunicación, la calma y el buen humor, aportando a la vez un aire fresco actual y chic.

Es un color adulto y andrógino, los hombres se sienten perfectamente a gusto en los espacios donde el Millenial Pink se convierte en el protagonista de la decoración. Si se combinan  las paredes de una estancia pintadas en Millenial Pink con un mobiliario de colores neutros y de líneas rectas se consiguen espacios vivos y frescos sin perder la elegancia.

Armonizado con el gris o con el negro, el Millenial Pink no solo se convierte en el protagonista del espacio, sino que aporta luminosidad y un espíritu atemporal a la estancia. Se trata de un color muy versátil, que combina bien con muchos colores como el verde, el mostaza o el marrón. Fusionar en una estancia clara un sofá de tonos Millenial Pink y el toque de verde aportado por las plantas, cactus o suculentas tan tendencia también ahora,  consigue una mezcla acogedora y elegante.

 

Y es que es también un color que adora la mezcla de texturas, las naturales con las cerámicas, integrado con piedra o metal, el Millenial Pink sirve para suavizar el conjunto. Y combinado con latón o metal dorado o cobre aporta una sensación de lujo.

Utilizado en textiles, tapicerías y accesorios como ropa de cama o cojines consigue dar sensación de orden y a la vez convertirse en punto focal. Podemos utilizar el Millenial Pink en prácticamente cualquier estancia, desde baños a salas de estar y habitaciones, es un color tremendamente versátil y luminoso. En definitiva, el Millenial Pink es un color que ha llegado para quedarse.

 

*Las imágenes incluidas pueden no corresponderse a artículos de Teresa Galán