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Teresa Galán I Arquitectura y Diseño Interior
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Normalmente pensamos que cambiar la decoración de una estancia es un proceso largo y costoso.  Sin embargo, no tienen por qué ser así. A veces, un simple cambio de color y la introducción de pequeños detalles decorativos puede ser suficiente para efectuar un cambio radical. El primer paso será definir una paleta de colores que nos ayude a componer los espacios con armonía, para ello utilizaremos un esquema de color. En el post de hoy nos centraremos en un color con tintes ancestrales y olor Mediterráneo: el Terra Cotta. Para que os sea más sencillo introducirlo en la decoración, os damos unas cuantas claves de nuestras interioristas

Color: Terra Cotta

Decorando con color Terra Cotta

Terra Cotta significa “tierra caliente”. En los primeros asentamientos humanos de tipo estable, los útiles que empezaron a fabricarse fueron de barro cocido o terracota. Por eso decimos que es un color ancestral, por la cerámica mediterránea endurecida en el horno.

El terra cotta evoca a la naturaleza, al otoño. Es un color fuerte y cálido, potente y de gran personalidad que podemos enmarcar en la gama entre los naranjas y marrones. Viene a ser algo así como el rojo de la naturaleza. Y es que, en realidad, este color es una gama en sí mismo. En la Edad Media los tonos marrones y ocres fueron tachados de feos, al ser los que utilizaban los campesinos que no podían permitirse pagar telas lujosas y de colores brillantes. Ese estigma les quedó a los ocres durante mucho tiempo, pero hoy en día están revalorizados por su fuerza y por recordarnos a todo lo natural.

El color terra cotta encaja perfectamente en una decoración de tipo rústico o rural en la que abunden materiales como la piedra y la madera. También en un estilo minimalista o industrial y desde luego en ambientes de decoración africana o japonesa.

Color: Terra Cotta

Color: Terra Cotta

 

Terra Cotta: versátil y con personalidad

Podemos incorporar el terra cotta a prácticamente cualquier habitación. Una estancia pintada por completo en este tono adquirirá un carácter envolvente. Pero si elegimos pintar solo una pared, debemos saber que esta se convertirá en el eje visual de la estancia ya que el terra cotta es un color protagonista.

Una vez que hayamos elegido el tono que queremos aplicar a la pared, debemos tener en cuenta que si está pintada previamente en un tono oscuro, debemos darle antes una capa de blanco. El terra cotta varía con el color de base. Además, se trata de un tono natural no es nunca un color uniforme ni liso.

Es un color versátil y combinable si sabemos elegir las proporciones adecuadas. Va muy bien con los blancos y los tonos arena suave, que contribuyen a suavizarlo un poco dibujando ambiente más apacibles y luminosos.

Color: Terra Cotta

Los tonos madera también se integran muy bien con él. Lo suavizan sin restarle protagonismo. Por ejemplo, una cocina con los muebles pintados en terra cotta puede combinarse con otras paredes blancas y de madera clara. Una decoración cerámica que nos recuerde a las tradicionales vajillas mediterráneas de barro cocido será el detalle perfecto.

Las típicas macetas de terra cotta aportan un toque decorativo que ofrece el contraste del verde las plantas y se integra perfectamente en un ambiente de descanso y ocio en un patio interior.

La utilización de la gama de terra cotta en los textiles es bastante novedosa y original. Nos permite jugar con diversos tonos, ya que es fácilmente combinable. También nos permiten aportar toques cálidos a la estancia sin recargarla.

 

 

*Las imágenes incluidas pueden no corresponderse a artículos de Teresa Galán