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Teresa Galán I Arquitectura y Diseño Interior
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Reformar una buhardilla para convertirla en un espacio habitable puede ser una muy buena idea. Tradicionalmente las buhardillas transmiten un aire romántico. Eran el único espacio donde podían permitirse vivir los artistas, pintores, escritores o estudiantes que luchaban para poder vivir de su arte. Sin descartar el toque de romanticismo que todavía les otorgan los techos inclinados, hoy en día no tenemos porqué sufrir las humedades y el ambiente inhóspito que caracterizaba a las buhardillas en tiempos pasados.

Por lo general, utilizamos las buhardillas, ya sean de la casa de vacaciones o de nuestros edificios, como espacios de almacenamiento. Allí acaban casi todos objetos que ya no utilizamos, pero de los que no queremos deshacernos. Reformar la buhardilla para convertirla en un espacio habitable puede ser una opción perfecta para ampliar el espacio útil de nuestro hogar. O incluso, para hacer una pequeña vivienda independiente. En cualquier caso, desde nuestro estudio de arquitectura y diseño de interior os aconsejamos que dejéis este tipo de reformas en manos de profesionales, que serán capaces de aislar el espacio como se necesita.

 

Reformar una buhardilla

 

Reformar una buhardilla para convertirla en un espacio nuevo

Como siempre os decimos, antes de iniciar cualquier reforma hay que planificarla muy bien. A la hora de reformar una buhardilla hemos de valorar cuál es el espacio práctico del que disponemos. Qué queremos hacer en él. Podemos hacer una habitación, pero también un salón, un espacio de estudio, una biblioteca, un baño, una sala de juegos. O incluso, si es lo suficientemente grande, una pequeña vivienda independiente. Planificar bien cómo va a ser la distribución de los diferentes espacios es una cuestión clave.

Una vez que todo está planificado, llega la fase de la obra. Analizar bien el tejado para detectar posibles humedades es básico. Debemos tener presente que, al estar situadas en las zonas más altas de las casas, las buhardillas son más frías en invierno y más cálidas en verano. El primer paso, pues, será colocar paneles aislantes en el techo.

 

Reformar una buhardilla

Reformar una buhardilla

 

Una de las grandes ventajas de las buhardillas es poder disfrutar de la luz natural. Si colocamos ventanas en la parte inclinada del tejado debemos asegurarnos de que están perfectamente aisladas. Al ser espacios que no suelen usarse, no suelen contar con electricidad y con fontanería. Por eso el siguiente paso de nuestra reforma será instalar el sistema eléctrico y las tuberías del agua.

Continuamos definiendo los espacios. Podemos hacerlo instalando paneles de cartón yeso o quizás de aluminio y cristal, que darán un toque industrial y nos permitirán aprovechar al máximo la luz. Dejar a la vista las vigas de madera es una opción muy interesante que utiliza la estructura original del espacio para dar un toque decorativo. Instalar suelos de madera también puede aportar una sensación de calidez.

 

Reformar una buhardilla

Reformar una buhardilla

 

Definiendo el espacio en nuestra buhardilla

Reformar la buhardilla implica crear un espacio nuevo, que debemos tratar de hacer lo más acogedor posible. El blanco, los colores crudos o rotos son perfectos para las paredes, ya que junto a la luz, amplifican el espacio.

La distribución de los muebles también debe ser meditada a fondo. Aprovechando bien aquellos espacios que, debido a la inclinación del techo, quedan demasiado bajos para que podamos estar de pie para colocar muebles de almacenamiento o pequeñas estanterías y mesas. La decoración jugará como siempre un papel clave para crear un diseño con el que conectemos.

Si tienes dudas sobre la mejor manera de reformar tu buhardilla, no dudes en visitar nuestro estudio interiorismo en Madrid, Teresa Galán, estaremos encantados de asesorarte.